Hola a todos,queridos lectores de este humildísimo blog.
"Invasión 88" fué el título de un compilado de bandas de punk rock y hard rock que se editó allá por setiembre,como lo indica su nombre,de 1988.Me tomé la licencia de usar este mismo título para describir exactamente lo que significó la segunda parte de este año en mi relación con la música.
Bien.Luego de volver al colegio de las vacaciones de invierno,un día,mientras esperabamos entrar a clases,veo a mi compañero de curso y "referente" rockero,José Javier Flores,el "cheto",ya nombrado varias veces en este blog,con un walkman ensimismado escuchando algo.
-"¿ Qué estás oyendo,Cheto?"
-"Me hice grabar el último de Los Cadillacs.Tomá,escuchá un cacho"
Aunque les parezca increíble a esa altura de la década,era al primer tipo que veía con un walkman y la primera vez que me puse auriculares para oír algo.Se escuchaba espectacular,a pesar de ser un cassette virgen TDK,que a decir del Cheto "era la mejor cinta para grabar",todo lo contrario de una pobre cinta marca Audi que le entregué para que me hiciera una copia en su radiograbador doble cassetera.
Hay que refrescar que en ese momento,agosto de 1988,Los Fabulosos Cadillacs eran un boom nacional y sonaban permanentemente en todas las radios y programas de TV,seguidos un poco más atrás por Los Pericos y Los Intocables.Pues bien,esa cinta con el segundo disco de Los Cadillacs fué mi Biblia.Fué el detonador que hizo despertar de nuevo al músico que hacía 4 años dormía dentro mío,cuando dejé de tocar la viola para solamente oír la música.Y ésta música para mi era nueva,revolucionaria,fresca,con ritmo.Tan sacudidora que ya no me contentaba solo con oírla,"tenía" que tocarla con algún instrumento.
Y en mi caso,lo único a mi alcance era mi vieja viola reconstruida que estaba en el ropero,como decía el tango.Pero habría un cambio fundamental: El Cheto una vez había pasado su cassette por un amplificador con baffles grandes que tenía en su casa otro compañero nuestro y me había cacheteado el sonido grande y gordo del bajo eléctrico.Eso me motivó a prestarle atención y darme cuenta que era la base tonal de una canción.Ese bajista gordo,con cara de malo,sombrero,jeans apretados,saco,a veces con lentes de sol y,además,zurdo,pasó a ser mi ídolo: Flavio Cianciarulo,el "Señor"Flavio,como se hacía llamar.
En estas capturas de pantalla de videos de YouTube de RarezasLFC se ve a Cianciarulo tocando un Fender Precision estándar para zurdo en 1986.En la última foto de un recital en Obras Sanitarias de junio de 1988,el mismo bajo está ya "tocado" como decía mi compañero,con dos micrófonos blancos )
¿Y cómo lograrlo con una viola? Supe que un bajo tenía la misma afinación de las 4 cuerdas más graves de la guitarra,solo que mucho más largas,más gruesas y,por supuesto,amplificadas.
Por ahora habría que "sacar" los bajos de lo que estaba oyendo con la viola.Mas adelante,quizá,tal vez,quien sabe,podría llegar a tocar un bajo eléctrico en serio.
Con tanto entusiasmo encima (o leche adolescente,como le quieran llamar) sumado al hecho de no tener televisión en casa que me distrajera,no fué raro que en poco tiempo supiera todos los temas de memoria.En especial los que más me daban vuelta eran "Muy muy temprano" que fué mi primer reggae escuchado y el rítmico y casi rockanrollero ska "Una ciudad llamada vacío" en donde había un pequeño solo de bajo.
Además de practicar con la viola todo lo que podía,me empezó a llegar data rockera de todos lados: Por ejemplo,en una revista Siete Días que llegó al kiosco de diarios y revistas que atendía mi viejo,apareció una nota a LFC donde daban los nombres de todos sus integrantes además de una foto de la banda adentro de un vagón de subte porteño,para remarcar que habían surgido del "underground",una palabra que por supuesto,ni sabía que existía.También me di cuenta de la importancia que tenía en el rock la imagen y el vestuario de una banda.Por otro lado,Javier Flores ya me había dicho que el bajo de Flavio Cianciarulo,bajista de los Cadillacs era "un Fender que está tocado" ¿? además de instruirme de que los instrumentos Fender y Gibson eran "lo más".
Por momentos,la música le ganaba a la aviación dentro de las cosas que me causaban placer.Simultaneamente empezó a llegar al kiosco de revistas de mi viejo,"la" revista del rock argentino: Pelo y también Rock & Pop.Era un solo ejemplar de cada una que encargaba alguien,pero yo las empecé a leer antes de que llegara a su dueño.Ahí me puse al día de las bandas que estaban sonando,los discos que se estaban grabando y empezando a conocer algo del rock internacional,como también a enterarme de marcas de instrumentos,teclados,violas,bajos, amplificadores y micrófonos,todas cosas que ignoraba.Había un reportaje a Pabellón Psiquiátrico,un grupo español que había puesto de moda en Argentina dos temas de dudoso buen gusto: "La flauta de Bartolo" e "Inmaculada"con groseras letras dedicadas a los genitales masculino y femenino .Además en un reportaje en la Rock and Pop,León Gieco confesaba que "a mí componer me cuesta un huevo".Si él,que en ese entonces era una leyenda del rock con casi 20 años de carrera,tenía esa dificultad,¡con razón yo ni siquiera intentaba componer algo!
Foto ilustrativa de revista Rock & Pop del año 1988.
Como si fuera poco,luego de un par de años,fuí a visitar a mi primo Mario,3 años más grande que yó.Grata sorpresa.Habia aprendido a tocar la viola criolla en forma autodidacta y se había hecho una batería casera con cajas de cartón.Nos pasamos como 4 horas encerrados en su pieza "tocando" y hablando de música esa siesta de domingo: pero el era fanático de Soda Stéreo y fundamentalmente del rock pesado de Iron Maiden,Megadeth,Deep Purple y varias bandas por el estilo, aunque su aspecto personal distaba mucho del de un "heavy".Tenía pelo corto como yo y no tenía campera de cuero ni tachas.Era "formal y cortés" como yo.Ademas había "compuesto" unos temas y escrito unos cuentos de terror.
Ví que estaba varios escalones por encima mío,desde el punto de vista creativo musical,pero me dijo que yo "era bueno" tocando y para mí,fué como si me lo hubiese dicho Beethoven !
Obviamente que acordamos juntarnos al menos una vez por mes,ya que él sería guitarrista y yo un seudobajista llevando mi destartalada guitarra.
Empecé a parar bien la oreja y otros compañeros del colegio me empezaron a pasar cassettes grabados de las pocas radios FM de Córdoba que pasaban rock nacional: El primer disco de Los Pericos por ejemplo,que también eran boom con su "Ritual de la banana","Masacre en el Puti Club" de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota",o "Gente que no" de Todos Tus Muertos".Una noche calurosa de un sábado primaveral de setiembre,por un programa de la FM de Radio Universidad conducido por una joven Marcela Palermo,repasaron el primer disco de Los Cadillacs,"Bares y fondas",que no conocía y que nuevamente me conmovió.Había incluso,pifias grossas del bajo o saxos que sonaban desafinados en temas como por ejemplo "Yo quiero morirme acá" o "Vos sin sentimiento",que alcancé a grabar en un cassetito virgen que siempre tenía preparado, pero sonaban tan frescos y originales que no importaba.Se notaba que se divertían tocando un nuevo rock.O sea,igual que lo que yo sentía en ese momento: puro gusto y experimentación.
También me prestaron el cassette original del primer disco de Los Pericos,que explotaban de popularidad,al punto que en la revista "Gente" les dedicaron una nota entera.
Para entonces ya mi guitarra había perdido las dos primeras cuerdas de nylon y había reemplazado la tercera cuerda por otra cuarta cuerda entorchada y había bajado la afinación una octava en un intento por lograr que suene lo más parecida a un bajo acústico.
En ese mes de octubre llegaron los 18 años de mi primo Mario.Fué un cumpleaños común y corriente,sin nada de fiesta especial.Ahi conocí a su novia Estela,que era bailarina de un ballet folclórico.Fueron varios amigos de mi primo y sobre todo unas amigas,que eran muy interesantes,pero todas más grandes que yó,y la más bonita,Liliana,una rubia angelical estaba de novia con José, su mejor amigo.Sin embargo,Mario estaba decidido a endurecerme musicalmente porque decía que yo era muy "blandito" y esa noche me prestó "Asesinos",el segundo disco de Iron Maiden,en cassette,un trabajo que era de 1981."Tratá de sacar el bajo de la mayor cantidad de temas que puedas" me encargó."Cuando los tengas,te venís a casa"...Apenas lo comencé a escuchar al otro día,me volaron la cabeza: era música pesada en serio y el bajista era una ametralladora disparando notas.Nunca había oído un bajista que tocase así,tan rápido.Ademas todo era potente: las guitarras,el cantante y la batería.Ahi descubrí que me gustaban más los temas instrumentales que los cantados,después de oír "Los idus de marzo" o "Gengis Khan" o "Exilio inocente"
Se venía una andanada de difíciles exámenes de fin de año que me exprimieron el bocho.Pero así y todo,me hacía tiempo para relajarme metiendo el cassetito de Maiden en el Toshiba y agarrando mi viola/bajo para pulir las elaboradas líneas de bajo de don Steve Harris......¿Me daría el cuero para juntarme con mi primo a tocar esos temas?....Se las sigo en la próxima entrada,porque aún no se termina el gran '88.








