¿Cómo están,queridos amigos lectores? Yo acá,sobreviviendo a la aventura de vivir en este país y encima con la desgracia de una interminable pandemia,hace 9 meses,sin música en vivo,sin espectáculos de nada,sin visitas,sin reuniones de amigos....en fin,se termina este año de mierda,y uno tiene la esperanza,errada o no,de que el año 2021 sea mejor,cosa que no es muy difícil luego del montón de desgracias que nos estamos morfando.
Bueno,les voy a traer otro vasito de recuerdos exprimidos de el glorioso año '84,que para mí,en lo personal,fue el primer gran año de mi vida.No solo por lo musical,sino por otras cosas que me marcaron profundamente,aunque fueron consecuencias de la Madre Música.
El verano '84 fue glorioso.Recuperé terreno y me dediqué a callejear absolutamente todos los días de 5 de la tarde a 12 de la noche.Primero fulbito en la calle y después meterme al garagecito del frente donde hacía un par de meses había un "salón de juegos" : dos pinballs bien viejos(todavía electromecánicos !) y una mesa de pool.Ese antro nocturno,lleno de humo de faso y pendejos un poco más grandes que yo,que tiraban sus pocos mangos antes de irse a los bailes,me avivó bastante,me dió calle y códigos y además,aprendí a jugar medianamente al pool,de tanto ver a los otros.Y por supuesto,siempre había música sonando.No era muy variada: eran los últimos discos que habían salido ese verano: el doce de Chébere con el regreso del Turco Julio como cantante y el tercero de Sebastián,intitulado "En Cuerpo y Alma".Como buen melómano,me los aprendí de memoria.
Llegó la consabida primera ida de verano al campo con mis viejos.Esta vez me costó más que el año anterior, superar la falta de luz eléctrica y de pendejos para callejear en ese rancho rodeado de monte,vacas y caballos.Extrañaba la música,los flippers,el pool, la pelota,o sea...todo! Pero hice de tripas corazón y me banqué los 15 días,como pude.
Volví desesperado,me puse al día en cuanto a callejeadas y un domingo de febrero al mediodía,se me alinean los planetas: enciendo el viejo y querido televisor Zenith blanco y negro ,sintonizo canal 12 y ¿qué veo? :orquestas de música de Córdoba tocando "en vivo"en el programa "Gran Club Casino" conducido por el locutor catamarqueño José Antonio "Pepe" Yunes.Nunca antes había visto eso: Era la representación visual de orquestas que,en muchos casos eran desconocidas para mí.Ahí pude ver que los músicos usaban ropa uniforme según la orquesta y tocaban bateria,trompetas, saxos,guitarras eléctricas,bajos eléctricos.Pero lo que más me flasheaba eran los tipos que tocaban teclados (en ese entonces todos les decíamos ,ignorantemente,"órganos").Casi todos los grupos tenían dos,uno encima del otro,sobre un soporte ,y en algunos casos,hasta tres !.Además de los primeros planos de las cámaras mostrando inmaculadas teclas blancas y negras y una multitud de botones,palancas y controles,se me quedaron fijados los logos de las marcas y,como hice siempre que me interesó algo procedí a dibujarlos en un cuaderno unos meses más tarde.Pero la magia solo duró dos domingos y terminando febrero tuvimos que hacer la segunda estadía en el campo antes del comienzo de clases.Volvimos el sábado anterior al lunes de marzo en que estrenaría mi sexto grado de la primaria.Estaba sonando, como novedad el tercer disco de Orly "Los Chicos Orly" con "El candombe cordobés" y el disco debut de Pelusa como solista "Hola,niña",por todos lados.
Pero bueno,aparte de la locura por escuchar la música en todo momento y lugar,ahora encima tenía la oportunidad de verlos tocar en vivo todos los domingos por la tele.Eso sí,todos los domingos aparecía alguna orquesta desconocida.Los que se estaban consagrando como Sebastián,Pelusa,Orly o Santamarína,iban poco y nada a la tele.Y Chébere,ya reconocido por todo el ambiente como el grupo más profesional y vanguardista,directamente no iba jamás a un estudio de televisión.Eran los Redondos del cuarteto.Si los querías ver y oír,tenías que pagar la entradita e ir a uno de sus bailes y eso era imposible de lograr para mí,que todavía tenía 10 años para 11.
También había empezado mi "segundo año "de clases de guitarra con Norma,mi profe del año anterior.Fuí por orden de mi vieja,pero obligado y sin disfrutar la clase semanal,que sólo había cambiado de día y de hora: ésta vez tenía que ir los viernes de 19 a 21 hs.El resto,todo una monotonía: una hora de obra instrumental o ejercicios y la otra hora,una canción.Pero siempre el folklore o lo melódico.A mi me importaba la música que se hacía con teclados,batería,trompetas,etc !!! Y por otro lado,mi cabeza no me daba para darme cuenta que,aunque sea con una guitarra criolla,y recontra berreta como la que yo tenía,hubiese podido hacer algo parecido a lo que tanto me copaba,como por ejemplo sacar los bajos o los acordes.Pero bueno,había que seguir,siquiera para mantener los dedos en movimiento.En algún momento de mi vida,quizá tuviese la suerte de aprender tocar un teclado o una batería,que era otro instrumento que me fascinaba cuando lo veía en la tele.
Mi cuaderno de registro "de orquestas y marcas de teclados"
El set de teclados de la orquesta "Agua Brava" según lo que veía en la tele.Bastante parecido a esto 👇 😉
El Moog del tecladista del Grupo Fuego,según un primer plano de una toma de un programa "Parada Musical"que ví en la tele.Ocho años más tarde supe que era efectivamente,un Moog Opus 3 👇😉
A pesar de todo,yo seguía chupando música por todos mis poros.Una noche fría de sábado otoñal,en un impulso de audacia,pude grabar con éxito en un casetito virgen,un tema de Carlitos Rolán de un programa radial de LV2 Radio General Paz en mi radio grabador Toshiba.💪Me convertí en héroe 🤩 al poder haber oprimido por primera vez,"Play Rec" y luego "Stop" en los momentos correctos.
Además de todos los instrumentos más o menos conocidos,descubrí unos tambores metálicos que sonaban "a lata".Ni idea que eso se llamaba timbaleta,pero rápidamente me inventé una con un tarro cuadrado de pintura,para ir practicando 😜
Para sumar oferta,otra tarde de sábado descubro ooootro programa de música popular de Córdoba: "Parada Musical",también por Canal 12, de 14 a 15 horas con la conducción de Luis Alberto López.Más orquestas para analizar y más marcas de teclados para recordar: Algunas marcas ya me eran muy familiares,como Elka,Crumar,Jen o Yamaha.Otras eran un poco exóticas como Moog (la que más que impresionó hasta hoy día 🥰🥰🥰😍😍😍) Siel,Elgam,Farfisa,Teisco o Eko. Y siguen apareciendo discos nuevos: los cuartos LP de Orly,Santamarina y Sebastián y el disco número 13 de Chébere con un nuevo cantante,del que solo se sabe,se hace llamar Fernando Gall.Todo esto recién promediando el año,en pleno invierno del '84.
Pero me pasaban otras cosas lindas,además de la música,aunque eran colaterales.Empecé a ser un fanático de la serie "Fama" que iba por el canal 12 los miércoles a las 21 hs.Era una escuela de artes y por lo tanto había mucha música.En particular lo seguía al tanito Bruno Martelli,que no tocaba cuarteto,pero la descocía en el piano de cola y además,por ahí,también usaba teclados.
En la escuela también había madurado mucho.Me iba y volvía solo (12 cuadras de ida y 12 de vuelta),vendía caramelos y porciones de pizza fría en los recreos para ayudar al viaje de estudios de los chicos de séptimo grado,un año más grandes que nosotros, y consolidé definitivamente mi enorme amistad con mi compañero de banco Juan José Santa Cruz,el "Gato".Ya llevábamos 4 años de amistad,pero ese año,además,él empezó a venir a casa los fines de semana a jugar a un pool casero que yo me había fabricado.En la escuela,justo en ese año que había empezado tan "electrónico",de luces,de ruidos,de pinballs y de instrumentos,nos empezaron a enseñar en Ciencias Naturales qué carajo era la electricidad y a experimentar con pilas,cables,foquitos de linterna,etc.Y la cosa se seguía poniendo cada vez más linda !
Vienen las vacaciones de invierno.Como siempre,apenas dejo el guardapolvo y ya estamos rumbeando hacia el norte en el bondi de Cadol hacia Villa de María del Río Seco,con parada final en medio del monte esta vez a cagarnos de frío 15 días en lo de mis tíos maternos.Esta vez hay un poco de compensación a tanto embole: resulta que en la pedorrisima radio a pilas que tienen allá, se puede sintonizar todas las siestas de lunes a viernes,el programa Música con Todo con Eduardo Barrios Durán ,de Radio LV2 que entra como cañonazo a pesar de los cerros: La magia de la radio está presente llevándome cuarteto a 200 km de Córdoba capital para no extrañar tanto.
Y por otro lado hay todo un acontecimiento que me sacude: resulta que gracias a la radio me entero,oyendo la cartelera comercial,de qué Chébere....SI,el mismísimo misterioso y venerado Chébere, va a animar las fiestas patronales de San Francisco del Chañar el 24 de julio,un pueblo que está a no más de 15 km en línea recta de donde estamos.Una bronca ! Tengo solo 11 años , el mítico Chébere va a actuar casi en mis narices y no lo voy a poder ver ni oír.La salvación es mi primo Carlos: vive en un campo aún más cerca del susodicho poblado,tiene 18 años y no se pierde joda por la zona.Maneja la camioneta Chevrolet Apache del viejo desde los 13 y hay un 200 % de posibilidades de que vaya a ese baile.
El 26 por la mañana cae el primo Carlos a casa de mis tíos a vernos.Está excitadísimo: "No sabés lo que fué Chébere antenoche en Chañar" me dice."Nos recagamos de frío por el heladón que cayó,pero qué orquestón que es.El de pelo largo en un momento dado tocaba el piano de espaldas" Me remuerdo de la envidia y solo atino a preguntarle "¿No viste qué marca tenía el órgano que tocaba?" "Si.Deciá Rolán (sic) " 😄 (¿Habría sido un Roland Piano Plus ? )
Para seguir el envenenamiento por ser tan chico para ir a un baile,el sábado 28 de julio de 1984, bien temprano por la mañana,minutos antes de volvernos a casa en el Cadol que sale del pueblo a las 8 de la mañana,observo que nos primerea la salida a la ruta con rumbo también a Córdoba, un colectivo que aparece desde adentro de una callecita de Villa de María del Río Seco: el colectivo dice "Santamarína" Habían actuado la noche anterior,otra vez a 15 km de mis narices,pero para el otro lado.Las dos mejores orquestas de Córdoba con un lapso de 3 días se habían sacado chispas como parte de la tradicional rivalidad entre estos dos pueblos del norte y yo....durmiendo.
Volvimos a clases ya comenzado agosto.Se vino el día del niño.El mejor: el regalo fue una flamante bicicleta Tomaselli azul eléctrico rodado 20 pulgadas.Todavía recuerdo el olor a caucho de las gomas cuando fuimos con mi viejo a traerla de la fábrica en barrio San Vicente,el lunes siguiente del domingo día del niño, a media mañana.Estuve en éxtasis como una semana.
Pero la música seguía fluyendo.Ya unos meses antes,en "Gran Club Casino" por canal 12 habían difundido una filmación de un baile en el Club Sargento Cabral de Córdoba,de Carlitos Jiménez,con una nueva orquesta, porque ya era solista.No se veía bien,pero se notaban juegos de luces en el escenario y.....un tecladista !.Pues bien,"El Mono" Jiménez (como yo le decía 😁) en agosto hizo sonar su disco debut "Para toda América" en todas las radios.Hasta tenía su propio programa de media hora por LV2 los sábados de 14 a 14:30: "El club de los bailarines" animado por el siempre presente Eduardo Barrios Durán.Y al igual que Chébere,Jiménez no iba JAMÁS a la tele.Pero no por motivos de marketing , como el súper grupo.Supongo que sería falta de recursos económicos,como supo explicar en su libro él mismo.El disco me impresiona porque,a pesar de ser todavía un cuarteto característico con acordeón y violín,aunque no tiene trompetas ni batería,tiene unos sonidos hermosos de teclados.
Una tarde,en plena clase,mi gran compañero,el "Gato" Santa Cruz,desenfunda,en un recreo,una cajita transparente con cartas con fotos de aviones comerciales de transporte: mi otro gran amor."¿Adónde conseguiste eso,loco? " le pregunto ansioso."Me las regaló mi viejo en el día del niño" me dice.Tanto le rompo las bolas,que me las presta para que me las traiga a casa: son unas fotos a color,preciosas,y muy modernas para mí,que estoy un poco desactualizado en el tema,de la marca "Súper Triunfo".Intento dibujar los aviones que más me gustan,pero no se puede competir con la fotografía.Mis viejos revuelven todo el centro para comprarmelas,pero infructuosamente.Me terminan consiguiendo otro juego de cartas,pero de otra marca (Cromy) y referente a aviones de combate,no por ello menos lindo.
Hasta acá,seguramente los que me han leído están repodridos de mi relato monotemático sobre el cuarteto.Tienen toda la razón.Como si no existieran otras músicas.Por cosas del destino,esas otras músicas no llegaban a mis orejas.Pero algo estaba por quebrar esa hegemonía adentro mío.Sucedió de la forma más impensada: en medio de un retiro espiritual un fin de semana de mediados de agosto,con nevada incluída,previo a mi confirmación católica,en un convento en San Antonio de Arredondo cerca de Cuesta Blanca,la catedral hippie de Córdoba.A él asistió un chabón ruludo encargado de tocar la viola y enseñarnos canciones "cristianas" pero en medio del tradicional fogón de despedida,una de mis catequistas arrancó con una canción rara que sabían todos.....menos yo."La otra noche te esperé bajo la lluvia dos horas.....mil horas......como un perro".......¿quién cantaba eso? ¿Era de acá?..¿Cómo no lo sabía yo?....Tendría que investigar....
Pero el cuarteto es más fuerte y no me quiere soltar.Un domingo de fines de agosto se produce el clímax de este año totalmente angelado,a pesar de ser teóricamente adverso por ser bisiesto.Después de tanto desear y soñar ir a un baile para ver una orquesta,el anhelo se hace realidad:Tipo 15 horas soy uno de los primeros en entrar,con mis viejos,a una matinée en el Club Villa Azalais,a no más de 2 cuadras de casa, donde va a actuar Orly,una de las orquestas más consolidadas de la música de Córdoba en ese momento.No será el monstruo que es Chébere pero para mí son los Beatles y los Stones juntos 🙂: Me pongo justo al lado izquierdo del escenario,para aprovechar cada momento: ahí está,a la izquierda el teclado Crumar que ya he visto varias veces en la tele.Hay una hermosa batería Pearl color turquesa al fondo contra la pared,en el medio.Son los dos instrumentos que me importan.Arranca el show: Sube Dante,el cantante tropical,enfundado en un conjunto de pantalón y campera roja,al escenario.Una vez arriba,una horda de pendejos en primera fila,entre los cuales estoy yo,lo saludan y le extienden los brazos.Me aprieta fuerte la mano.Listo."Vedere a Dante e dopo morire" 😄 como dicen los italianos.No recuerdo mucho más del baile,salvo haber visto por primera vez a músicos soplar trompetas y un saxo,que el baterista era un nene apenas 4 o 5 años más grande que yo y el alto volumen de los parlantes,que aunque seguramente no haya sido para tanto,sino la falta de costumbre para unas orejitas acostumbradas a los parlantitos de un radiograbador de 8 vatios
También pasa algo que pone en alerta,porque van a bautizar a mi sobrino Marcelo de apenas 6 meses,el hijo de mi primo político que contrata orquestas para los bailes en el pueblo de Cañada de Machado,cerca de Río Primero.El padrino va a ser nada menos que Alberto Tosas,el tecladista y director de Los Rebeldes,una orquesta que nació melódica a fines de los 60 y que ahora ha grabado un disco aggiornado "cuartetizandose" un poco.Hay rumores de que mi primo venga a Córdoba con Tosas, y de que llegue con él a mi casa de visita ,y que yo le diga que me gustaría tocar la batería de su batero y,y,.....pero no va a pasar nada de nada para frustración mía.
Recien pasaron 8 meses de este año.Pareciera una década.Todavía mucho hay más.Pero se las sigo en la próxima 😉😉😉

































